Saturday, June 14, 2008

Donde Oyá Dejó de Comer Carnero. Habla Shangó Ogodoma Kulenkuo



Donde Oyá dejó de comer carnero. Habla Shangó Ogodoma Kulenkuo

En éste camino Oyá era la dueña del mercado y vivía enamorada de Shangó pero no lograba sus favores. Resultó que un día estando Oyá en la selva, pues ella cazaba, vió un hermoso búfalo negro y observó con sorpresa que el búfalo se quitaba la piel. Cuando el se fue, ella se la robó y se la llevó para su mercado, al otro día cuando Shangó se fue a buscar su piel, vió que no estaba allí, desesperado buscándola por el rastro llegó al mercado, allí encontró a Oyá y esta le dijo que la pidió, pero ella le dijo que no quería sus favores antes de dársela y que volviera con ella, el aceptó pero con la condición de no revelar su secreto. Ella aceptó y con ese acuerdo comenzaron a verse y tuvieron los Ibeyis. Oggún que era enemigo de Shangó por medió de Yemayá que era hermana de Oyá, obtuvo el secreto y comenzó a regarlo a los 4 vientos, que Shangó era Agodoma kulenkuoe (el búfalo joven). Shangó al ver su secreto en publico, cogió su disfraz se lo puso, y salió al bosque a buscar a Oyá, esta había ido a casa de Orunmila, que le hizo osode, marca Ebbó: abo, akukó, eyelé meyi, otí, orí, y efún. Oyá no lo hizo y se fue a pastar su rebaño de ovejas que tenía para comer. Entonces Shangó en su búsqueda se encontró con Oggún, combatieron y en el combate Oggún le arranco un tarro que lo guardo como trofeo, (por eso es que el oggue de Oggún es de un solo tarro), pero como la magia del disfraz hacia crecer los tarros, enseguida lo tuvo de nuevo. Shangó dejó Oggún y siguíó buscando a Oyá hasta que la encontró con los abo y los Ibeyis, se lanzo para embestirla y Oyá al ver a Agodoma lo comprendió todo, y sabiéndose perdida cogió a los Ibeyis y le lanzó abo a Shangó, el cual enfurecido se los iba comiendo y cuando los probo y le gustó y se quedó con todo lo de Oyá para siempre. De esa manera Oyá renunciaba a su comida para así salvarse y salvar a sus hijos, se volvió Yansá (el remolino) y cogió a los Ibeyis los sacó de allí y se los entregó a Olofin.

Where Oyá Stopped Eating Male Sheep. Here Speak Shangó Ogodoma Kulenkuó

In this path, Oya was the owner of the marketplace and lived in love with Shangó, but she never gained his favor. One day Oyá happened to be in the forest because she was a hunter. She saw a beautiful black buffalo and noticed, with surprise, that the buffalo removed its skin. When the buffalo went away, she robbed the skin and took it to the marketplace. The next day, when Shangó went to look for his skin, he saw it wasn’t there. Desperately following the trail that it had made toward the marketplace, he ran into Oyá and he asked her for it. She replied that he had not been interested in her at all before, but now he should return to her. Shangó accepted the offer, but with the condition that she not reveal his secret. She went along with the agreement and soon they had the Ibeyi (‘Twins’). Ogún, who was the enemy of Shangó because of Yemayá—who was Oyá’s sister—learned the secret and began to tell everyone that Shangó was Agodoma Kulenkuoe (The Young Buffalo). Shangó, upon seeing his secret revealed publicly, took his disguise and put it on. He went into the forest looking for Oyá. She had gone to the house of Orunmila, who gave her a reading and marked an ebó: agbó, akukó, eyelé meyi, otí, orí, and efún. Oyá did not make the ebó and left to tend to her rams, which she kept to eat. So, Shangó, in his search, found Ogún, battled with him, and in the fight Ogún ripped off a horn, which he kept as a trophy (for this reason the Oggué of Ogún is a single horn), but because the magic of the disguise made the horn grow out again, Shangó had another one anew. Shangó left Ogún and continued looking for Oyá until he found her with the sheep and the Ibeyi. He leaped forward to charge at her. Upon seeing Agodoma, she now understood everything. Seeing her doom she grabbed up the Ibeyi and threw the rams at Shangó, who became furious and started eating them. He liked their taste and from that moment on stayed with Oyá forever. In this way Oyá renounced her favorite food in order to save herself and her children. She became Yansá (The Whirlwind) and took the Ibeyi away from there and delivered them to Olofin.

(translated by David H. Brown). ALL RIGHTS RESERVED.

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